El fétido olor del cotidiano desencanto

Un amargo desencanto social recorre las ciudades, pueblos, comarcas, estancias, ayllus y comunidades del Perú. Una insoportable decepción colectiva, parecida a una filosa navaja, ataca por la espalda a trabajadores, taxistas, maestros, albañiles, policías, contratados, meritorios, vigilantes y cachueleros. Una ilimitada desilusión citadina y rural convierte en amarga las albúminas del bolo alimenticio, hace que se detenga la vida y de pronto aparezca el espectro de agonía. Un hastío atroz gira en el aire, entra por las ventanas, se filtra por rendijas de las tardes y estrangula la esperanza de imaginar un amanecer distinto.
Un horrendo desencanto carcome las carótidas, ataca a las cucharas, amarga la boca, ensarra las venas, pudre la mirada. Se parece a una víbora invisible que devora las entrañas. Cada mañana, la extrema decepción no tiene límites, se sienta a la mesa a la hora del desayuno, regresa cuando el viento despierta al mar. Un persistente silencio esparce la infinita amargura colectiva por los caminos, aldeas, villorrios, andenes, caseríos, ayllus, andenes, aynoqas y cabañas.
La frustración diaria se expresa en la mirada, en las palabras cargadas de odio y amargura, en la agresión sin motivo a un transeúnte que lleva sobre el hombro su pobre cadáver y, no sabe dónde enterrarlo, porque no tiene nada más que su dolor. Se expresa con palabras soeces, ultraja sin razón a los niños, ofende la dignidad de las madres. La violencia es una expresión cotidiana de una frustración ilimitada. Nadie defiende a nadie. Todos tienen temor de caminar por las calles debido a los asaltos, nadie garantiza nada.
La ilimitada desilusión ha llegado a sus extremos inimaginables. Más allá solo hay un joven drogado dispuesto a matar por un celular, un sicario menor de edad seguro que solo lo detendrán por unas horas y después, volverá a robar para comprar más terocal o marihuana. La recomendación es: “Si quieren robarte, deja que se lleven todo, no hagas resistencia. Primero es la vida, trabajando podrás comprar todo lo que quieras”.
¿Quiénes deberían explicar los orígenes de esta horrenda realidad social? ¿Qué debemos o podemos hacer? ¿Hasta cuándo soportaremos esta inhumana forma de sobrevivir? ¿Por qué no hay una respuesta masiva de la parte de la sociedad civil? ¿A qué se debe este atroz conformismo cotidiano del pueblo peruano? ¿Dónde están quienes prometieron construir un mundo sin violencia ni pobreza? ¿Cuántas generaciones más tienen que nacer en medio de una pobreza tan cruel siendo el Perú inmensamente rico?
La corrupción generalizada ha dañado profundamente el tejido social y será bien difícil volver a tener fe en el futuro. Un expresidente condenado a veinte cinco años de prisión. Sin embargo, no faltan quienes aboguen por su libertad a pesar de la gravedad de los crímenes. Otro expresidente preso así como su esposa. Un expresidente seriamente comprometido por las pruebas que todos los días aparecen, por haber recibido una cuantiosa suma de dólares, siendo “cholo sano y sagrado”. Otro expresidente tratando de salvarse como sea de un inminente juicio que tardará pero el momento llegará, es absolutamente seguro. Una candidata a la presidencia que no procesa la derrota política, recibió donaciones de transnacionales, como todos los candidatos, tratando de atarantar a testigos, jueces, fiscales y magistrados del Tribunal Constitucional. Tampoco ha dejado de amenazar a la prensa que a veces calla lo que le conviene. El presidente del Perú comprometido en recibir donaciones de transnacionales para su campaña electoral. La exalcaldesa de Lima, implicada en la financiación de la campaña por el NO.
¿Quiénes son los llamados a responder a estas preguntas? Primero los partidos políticos. ¿Hay partidos políticos?, ¿dónde están?, ¿qué hacen?, ¿cuáles son las opiniones más valiosas? ¿Cuáles son los políticos sean derecha o izquierda que han tratado de explicar lo que ocurre en el Perú? Sin embargo, hay algunos científicos sociales que han tratado de expresar sus opiniones. Nada más.
¿Dónde están los escritores y poetas? ¿Dónde está la izquierda intelectual? No se oye padre.
Sin embargo, no todo se presenta como un abismo profundo entre la realidad y la esperanza social. La huelga de los maestros es una muestra de que no todo está acabado, los docentes seguramente seguirán batallando, lo que hace falta es que propongan un distinto sistema educativo para tener el apoyo que necesitan de los padres de familia y el pueblo. Los médicos volverán a salir a las calles para reclamar sus derechos, las mujeres exigirán respeto a sus vidas y condición humana. Los jóvenes volverán a ocupar el sitio que les ha asignado la historia. Solo así se puede ver el futuro con esperanza y dignidad.
Lo que ha ocurrido en estos veinticinco años, ha sido la imposición a la mala del neoliberalismo que ahora se traduce, en la ninguna o escasa participación del Estado en el diseño y administración de la economía nacional. Absoluta o mínima participación del gobierno en el esquema y práctica en el desarrollo del mercado laboral. La economía neoliberal depredadora ha facilitado la llegada de transnacionales para sustituir a la industria nacional. Ha creado toda clase de medidas para desaparecer a grupos económicos nacionales, ha roto el proteccionismo económico. El Estado ahora facilita mediante leyes a las transnacionales tanto las inversiones como ganancias sin control, en el flujo de capitales. Los grupos económicos en poder del Estado, ahora propician la privatización de las empresas nacionales rentables. Fomentan y auspician la globalización con el agravante de la libre circulación de capitales internacionales. Nada de aumento de sueldos a trabajadores activos y menos a cesantes y jubilados. Que se mueran lo más posible porque ya no son rentables. Más bien rebaja los sueldos alcanzados por trabajadores que cotizaron durante más de treinta años. Establece una injusticia laboral, despidos, contratos y sanciones de acuerdo a los intereses de las empresas. Nada de pactos colectivos, huelgas ni reclamos.
Sin embargo, los asalariados defensores del neoliberalismo afirman que el Perú ha crecido como nunca, que ha sido posible eliminar la miseria en varias regiones. Hay quienes no saben lo que ocurre y les hacen creer que es la única forma de evitar la inflación y mantener el régimen de vida. En la práctica estamos atrapados en la escuela monetaria ideada por Milton Friedman. ¿Hasta cuándo? La historia no tiene leyes. Todo puede ocurrir cuando los pueblos deciden luchar por su dignidad, libertad e independencia.

José Luis Ayala Olazával, es un escritor peruano  (Huancané, Puno 1942)  Cronista, poeta, ensayista, narrador y gran promotor de la cultura aimara. a obtenido varios premios literarios.

Agregue un comentario


ALIADOS:  » Flavio Pereira   » José Fuertes   » Lima Norte   » APLN